
"Oh Dios, esto me está matando" Esto fue lo que dijo Roger Federer antes de que se le saltaran las lágrimas tras recibir el premio como subcampeón del Open de Australia.
En el deporte no solo vale la fuerza física o el talento, sino que también la mentalidad juega un papel decisivo. La fuerza mental, la motivación diferencia a los grandes jugadores sobre el resto.
Es lo que le pasa a Federer, tiene un gran respeto a Rafa Nadal. Un respeto que le lleva a verse inferior e incapaz de ganarle. Esto sucede desde la última edición de Roland Garros, en la que el suizo perdió en tres sets (6-1; 6-3; 6-0). Una derrota humillante para el que por esa época era el número uno del tenis mundial. El otro gran revés que sufrió Federer frente a Nadal fue en la épica final de Wimblendon'08. 5 sets, una final interminable que acabó con el reinado de Roger en el All England Club y con su privilegiada posición como número uno del tenis mundial.
Esta derrota hundió definitivamente la moral de Federer viéndose incapaz de derrotar al joven manacorí en una de sus superficies favoritas, la hierba londinense.
Desde ese día comenzó el reinado de Rafael Nadal en el tenis mundial, aunque Roger Federer no ha dicho su última palabra. Porque el suizo tiene cuerda para rato, me recuerda, salvando las distancias, a Zidane. Esa manera de moverse por la pista, la facilidad con la que pone la bola donde el quiere, esa tranquilidad que tiene al jugar que parece que nada le cuesta esfuerzo...
Sin duda Federer volverá a ser el de antes, solo que por delante tiene a un chaval de 22 años que no ceja en su empeño, ser el mejor jugador de tenis de todos los tiempos.
Un saludo
Jose
1 comentario:
Ya lo ha dicho Rafa, si la temporada de pista dura es tan larga va a ser difícil que siga con ese nivel, ¿no crees?
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